
Iluminación:
Utiliza lámparas fluorescentes compactas en sustitución de focos incandescentes; éstas proporcionan el mismo nivel de iluminación, duran diez veces más y consumen cuatro veces menos energía eléctrica

Pinta el interior de la casa con colores claros, la luz se refleja en ellos y requieres menos energía para iluminar
Refrigerador:
El refrigerador es uno de los aparatos que consume más energía en el hogar.
Sitúa el refrigerador alejado de la estufa y fuera del alcance de los rayos del sol. Comprueba que la puerta selle perfectamente y revisa periódicamente el empaque, si no cierra bien puede generar un consumo hasta tres veces mayor al normal
Deja enfriar los alimentos antes de refrigerarlos. La posición correcta del termostato es entre los números 2 y 3. En clima caluroso, entre los números 3 y 4
Si piensas comprar refrigerador nuevo, selecciona el que consuma menos energía eléctrica. Revisa la etiqueta de eficiencia energética, que indica que ese aparato cumple con la Norma Oficial Mexicana y ahorra energía. Recuerda que los de deshielo automático consumen 30% más de electricidad y eso significa mayor gasto
Descongela el refrigerador y limpia con un paño húmedo el cochambre que se acumula en la parte posterior, por lo menos cada dos meses. Limpia los tubos del condensador ubicados en la parte posterior o inferior del aparato por lo menos dos veces al año
Horno y tostador:
El horno de microondas, el horno eléctrico y el tostador, mantenlos siempre limpios de residuos, así durarán más tiempo y consumirán menos energía
Aspiradora:
Los filtros y los depósitos de polvo y basura de la aspiradora saturados hacen que el motor trabaje sobrecargado y reduzca su vida útil. Cámbialos cada vez que sea necesario
Verifica que la manguera y los accesorios estén en buen estado
Audio y video:
No dejes encendidas lámparas, radios, televisores u otros aparatos eléctricos cuando nadie los está utilizando
Licuadora:
Una licuadora que trabaja con facilidad dura más y gasta menos; comprueba que las aspas siempre tengan filo y no estén quebradas
Lavadora:
Carga la lavadora al máximo permisible cada vez, así disminuirá el número de sesiones de lavado semanal
Utiliza sólo el detergente necesario; el exceso produce mucha espuma y hace trabajar al motor más de lo conveniente
Plancha:
La plancha es otro aparato que consume mucha energía. Utilizarla de manera ordenada y programada, ahorra energía y reduce los gastos
Plancha la mayor cantidad posible de ropa en cada ocasión. Conectar muchas veces la plancha gasta más energía que mantenerla encendida por un rato
Plancha primero la ropa gruesa, o que necesite más calor, y deja para el final la delgada, que requiere menos calor; desconecta la plancha poco antes de terminar para aprovechar la temperatura acumulada
No dejes la plancha conectada innecesariamente
Revisa la superficie de la plancha para que esté siempre tersa y limpia; así se transmitirá el calor de manera uniforme
Revisa que el cable y la clavija estén en buenas condiciones
Instalación eléctrica:
Comprueba que la instalación eléctrica no tenga fugas. Para eso, desconecta todos los aparatos eléctricos, incluyendo relojes y timbre; apaga todas las luces y verifica que el disco del medidor no gire; si el disco sigue girando, manda revisar la instalación
Aire acondicionado y calefacción:
Utiliza la vegetación a tu favor; plantar árboles en puntos estratégicos ayuda a desviar las corrientes de aire frío en invierno y a generar sombras en el verano
Mediante la instalación de toldos de lona o aleros inclinados, persianas de aluminio, vidrios polarizados, recubrimientos, mallas y películas plásticas, se evita que el sol llegue directamente al interior. Así se pueden obtener ahorros en el consumo de energía eléctrica por el uso de aire acondicionado
El aislamiento adecuado de techos y paredes ayuda a mantener una temperatura agradable en la casa
Si utilizas unidades centrales de aire acondicionado, aísla también los ductos
Es relativamente sencillo sellar las ventanas y puertas de la casa con pasta de silicón, para que no entre el frío en los meses de invierno y no se escape en los meses calurosos
Cuando compres o reemplaces el equipo, verifica que sea el adecuado a tus necesidades
Dale mantenimiento periódico y limpia los filtros regularmente. Vigila el termostato, puede significar un ahorro adicional de energía eléctrica si permanece a 18°C (65°F) en el invierno, y a 25°C (78°F) en verano
En clima seco usa el cooler, es más económico y consume menos energía que el aire acondicionado Si ya reciclas, tienes un frigorífico de máxima eficiencia, y utilizas el transporte público en vez del coche, sólo te falta hacer que tu ordenador y dispositivos electrónicos sean sostenibles también.
"Las que más gastan son las fábricas", "¿qué puede consumir un sólo ordenador o computadora?", "yo ayudaría al medio ambiente, pero que me lo pongan fácil"... son algunas de las respuestas más típicas a las peticiones de reducción de huella energética por parte de los usuarios de ordenadores y dispositivos de ocio digital.
A pesar de que, por definición, un dispositivo electrónico sea de bajo consumo (diferenciándolo de un electrodoméstico de línea blanca), el uso de ordenadores, redes WiFi, televisores, y otros objetos que podemos encontrar en cualquier casa tienen un impacto nada desdeñable en el medio ambiente y en el montante final de consumo energético de un hogar.
A continuación resumimos en cinco puntos los pequeños pasos que podemos dar para hacer que nuestro gasto eléctrico asociado a la informática y electrónica de consumo se reduzca notablemente.
No consumas sin saberlo
Una de las frases más repetidas por los "gurús" del ahorro energético hace hincapié sobre el gasto innecesario que hacemos cuando dejamos los televisores, reproductores de DVD, etc. en modo "Stand By".
Lo cierto es que la inmensa mayoría de dispositivos necesitan una mínima corriente circulando por sus circuitos para poder responder a una orden de puesta en marcha a través de un mando a distancia.
Incluso los ordenadores de sobremesa necesitan sus 5 voltios para pasar de "alta" a "baja" e indicarle al sistema que hemos pulsado el botón de arranque, por lo que, por poca que sea la energía disipada por el sistema, estamos "tirando el dinero" y haciendo uso de una energía que no nos sirve para nada.
Lo ideal es disponer de un concentrador que apague todos los dispositivos conectados a él con un pulsador que sea visible y fácilmente accesible. Para ordenadores, existen regletas eléctricas controladas por USB que detectan cuando el ordenador se apaga y automáticamente desconectan el resto de periféricos.
Tu ordenador, más verde
Los componentes informáticos, de momento, siguen siendo un problema, ya que son difícilmente reciclables. Sin embargo, hay maneras de hacer que tu ordenador sea un poco más respetuoso con el medio ambiente. Por ejemplo, intentar escoger siempre los procesadores de menor consumo y mayor eficiencia térmica.
También podemos ahorrarle disgustos al medio ambiente con los ordenadores portátiles, sobretodo con el buen uso de sus baterías. Si nuestro portátil es de los que siempre están conectados a la corriente eléctrica, saca la batería, ya que el calor generado por el portátil, además de la constante entrada de energía externa van acortando su vida rápidamente, además de contribuir a la disipación de energía térmica.
Escoge la tecnología adecuada
A veces, no se trata de no utilizar la tecnología disponible, sino escoger la que más nos conviene teniendo en cuenta el uso que le vamos a dar y su huella energética. Así, escoger entre LCD y Plasma, esperar a que se impongan nuevas tecnologías como las LCD-LED u OLED, optar por un tamaño de pantalla que no sea exagerado para el lugar que va a ocupar, o incluso gastarnos algo más y escoger discos duros basados en electrónica de estado sólido en vez de los tradicionales, son algunas de las opciones que tenemos para consumir menos.
También podemos ver si podemos prescindir del WiFi y sustituirlo por un cableado tradicional o incluso por una red a través del cableado eléctrico de nuestra casa, ya que la conectividad inalámbrica, aunque muy práctica, deshecha una gran cantidad de energía, ya que emite en todas direcciones, perdiéndose toda la energía que nosotros no utilizamos para conectarnos con ella.
Crea tu propia energía
Ya hemos reducido consumo, pero todavía podemos hacer más. Dado que consumimos, ¿por qué no generar también? Hoy en día hay una gran cantidad de dispositivos que utilizan energías como la solar, eólica, o mecánica para poder recargar nuestros dispositivos.
Queda claro que no podremos hacer que nuestro PC funcione únicamente con energía generada por nuestra pequeña placa solar, pero sí que podemos recargar nuestro móvil o PDA sin gastar un euro en electricidad.
¿Vas al trabajo/universidad en bicicleta? ¿Sabías que puedes incorporar un recargador de baterías conectado a la rueda de la bicicleta y cargar tu móvil mientras pedaleas? Las opciones son muchas y el ahorro energético que puedes conseguir es más que interesante.
Otros consejos
Hay muchas más cosas que puedes hacer para ayudar el medio ambiente: aunque la fabricación de las baterías recargables no es especialmente respetuosa con el medio ambiente, es preferible disponer de este tipo de baterías en vez de las alcalinas, que generan una enorme cantidad de deshechos no reciclables al largo del año.
Si no tienes opción de recargar tu móvil o PDA mediante energías renovables, es recomendable que lo hagas, si puedes, a través del puerto USB del ordenador. De esta manera, no te olvidarás de quitar el cargador de la corriente y que siga gastando. En el momento que apagues el ordenador, también dejará de cargar el móvil.
Y tú, ¿cuáles son tus trucos para consumir menos?
ESTOS SON SOLO ALGUNOS DE LOS MUCHOS CONSEJOS PARA EL AHORRO DE LA ENERGIA
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